Editorial del periódico
“Para avanzar hacia la
prosperidad democrática será necesario una mayor diversificación de Las relaciones internacionales colombianas, tanto en el ámbito multilateral
como en la búsqueda de nuevos socios. Y alianzas estratégicas. En el ámbito
internacional.” Juan Manuel Santos. Presidente de Colombia, agosto de 2010.
Las políticas públicas crean expectativas entre quienes las estudian, las
siguen, las analizan y sacan conclusiones, con miras a interactuar con ellas apoyándolas,
criticándolas, o tomando acciones individuales o en grupo persiguiendo,
satisfacer intereses propios o de la sociedad. Por ejemplo, cuando en los
principios y lineamientos de la política exterior colombianos se dice
que: “El Gobierno ha puesto especial énfasis en lograr el crecimiento y la competitividad, la igualdad de oportunidades y la
consolidación de la paz, que conduzcan a una mayor integración regional y
diversificación de las relaciones y agenda.”
“La escuela es un concepto que
abarca todos los niveles educativos, y deberá convertirse en un espacio, para
la construcción de escenarios democráticos y participativos. La educación debe
también fortalecer las relaciones, entre los actores educativos y generar
procesos de participación real, para la toma de decisiones en que se vean
involucrados estos actores”
Es necesario que desde el
contexto educativo se analice qué educación se necesita, para qué contexto y
cómo desde la formulación de una política pública se puede generar resistencia
y transformaciones que permiten un verdadero desarrollo humano. “El currículo
entonces, debe ser flexible, para incorporar, después del análisis y la
reflexión. Los conocimientos que deben abordarse por la escuela.”
Infografía del módulo "Políticas educativas e innovación en la gestión educativa"
Infografía del módulo:"Procesos de formación y prácticas educativas"
MÓDULO
EDUCACIÓN PARA LA CIUDADANÍA LA CONVIVENCIA Y LA PAZ.
PROFESOR:
JORGE EDUARDO URUEÑA LÓPEZ
ENTREVISTA A LA LÍDER SOCIAL ANDREA SANDINO
Por: Luis Bernardo
Ríos Escobar
El
pasado 19 de septiembre de 2022, tuve el gusto de entrevistar a Andrea Sandino,
integrante de la Junta Directiva de la ADE (Asociación Distrital de
Educadores), el mayor sindicato de docentes oficiales de Bogotá, D.C.
Andrea
es egresada de la Universidad Distrital, Licenciada en Ciencias Sociales, tiene
una especialización en estudios culturales de la Universidad Javeriana y es
Magister en Investigación Social Interdisciplinaria. Es maestra del Distrito
desde hace diecisiete años, y desde hace doce se vinculó al sindicato, donde
desde hace cinco ha sido reelegida como Secretaria de Asuntos Educativos, Pedagógicos
y Científicos.
La
entrevista tuvo lugar en su oficina de la sede del sindicato, ella venía de
atender un caso de convivencia en un colegio de San Cristóbal Sur, y me atendió
muy amablemente.
Su
sencillez, serenidad y comprensión, me permitieron tranquilizarme, para después
de explicarle de qué se trataba el
ejercicio, comenzar a hacerle mi primera pregunta:
CONFLICTO, CONVIVENCIA Y EDUCACIÓN
Andrea, desde que te conozco,
siempre te he visto comprometida con la resolución de conflictos relacionados
con la educación en Bogotá, ¿por qué es tan importante para ti como directiva
de la ADE, la búsqueda de La Paz total en las comunidades que integran las
instituciones educativas distritales?
El concepto central o categoría que introduje
en esta pregunta es el de “paz total”, entendido polisémicamente, de la
manera amplia, pero también profunda, como lo menciona Rosa Ludy Arias Campos.
Andrea me responde con un
torrente de frases, dichas a gran velocidad. Intenté tomar nota en mi libreta
de las ideas clave, pero al poco tiempo me di cuenta de que si la
grabadora de mi celular no funcionaba,
perdería gran parte de la entrevista.
“Bueno, sí Luis, yo creo que hay dos elementos que hay que tener
en cuenta al respecto. El primero es pues, mirar que existe el conflicto en las
instituciones, porque el conflicto es natural al ser humano. Somos seres que no
podemos vivir sin conflicto. El conflicto ha permitido el avance de las
sociedades, representa una gran riqueza, porque todos los seres humanos somos
diferentes, pensamos diferente, tenemos perspectivas sobre el mundo, formas de
pensar, de sentir, que son diversas y es inmensa la riqueza que se genera en medio de esas contradicciones”.
“El problema real está en cómo
se resuelven esos conflictos. Uno sabe que para lograr tener una armonía,
una convivencia, se requiere que esos
conflictos permitan el avance y no el retroceso, pero también que no se
violente a ninguna persona o se señale, o digamos se vulnere algún derecho por
el simple hecho de tener una contradicción, o pensar, o vivir, o sentir
diferente a los otros, o a las otras; entonces creo que ese es un elemento que
nosotros no podemos evitar como docentes, como dirigentes, como maestros, y es
ver que el conflicto va a estar siempre
presente en la escuela, en todos los niveles; desde los niveles macros que
tienen que ver con la política educativa, con los directivos docentes, como con
los niveles micros de la convivencia
cotidiana que tienen los estudiantes, pues que van a presentar ese tipo de
situaciones”. Todo lo cual resuena armónicamente con lo dicho en clase por el profesor Jorge Urueña, quien nos ha dicho que
la razón del conflicto es la falta de tolerancia. No es el mismo conflicto. Hay
que poder manejar el conflicto para que no llegue a la violencia. el acto
educativo debe entender la fase del conflicto para que se pueda tramitar con el
fin de que el conflicto no nos afecte.
Para mí, escuchar que el
conflicto en realidad trae consecuencias positivas para las comunidades, aunque
lo había leído y escuchado antes, es una idea muy luminosa porque le tapa la
boca a todas esas personas que de verdad están generando violencia de manera
soterrada y manipuladora, al impedir que los líderes comunitarios se expresen
en la defensa de sus comunidades, tildándolos de “conflictivos”, como si no se
dieran cuenta de que muchas veces, solo a través de las contradicciones que
ellas y ellos plantean, las comunidades llegan a enterarse de problemas
gravísimos que les están afectando, para
buscar las soluciones del caso.
“El segundo es, también hablar de lo que significa para nosotros La Paz. Que la paz es una palabra que es bien trillada, que se utiliza en muchos espacios; que no es solamente la ausencia de guerra o la ausencia de violencia, como dirían muchos”. El documento “Qué es educar y formar para la paz y cómo hacerlo” se plantea algo muy similar: “La construcción de paz va más allá de la terminación del conflicto armado y la desaparición del uso de armas en la política” (Oficina del Alto Comisionado para la Paz, 2017), es decir que la paz es mucho más que la no agresión, implica aspectos multidimensionales que más adelante en su respuesta Andrea atinadamente nos aclaró.
“Yo creo que La Paz está ligada a la manera armónica como nosotros aprendamos a convivir a
partir de las diferencias. Pero que esa manera armónica también requiere de
unos elementos estructurales, que hacen que las personas puedan estar en
equidad en igualdad para poder desarrollarse también. Porque, si uno habla de
inequidades, o desigualdades, hay temas
estructurales que acogen las instituciones educativas, por los cuales se
generan conflictos que a veces no se pueden resolver, y que pueden llegar a
generar detonantes mucho más grandes. Y cuando hablamos de eso, es que hablamos
de que la paz completa, digamos que tomando un poco las palabras de lo que se
ha venido discutiendo a nivel nacional, sí, a nivel incluso del Gobierno,
hablar de La Paz completa que se requiere, es a través del restablecimiento
total de los derechos de las personas, para que puedas hacer esa igualdad esa
equidad, y desde allí poder ser, poder expresarte, poder hacer en el mundo.
Obviamente con todas las condiciones y con el conflicto que se va a generar,
pero un conflicto que va a ser mucho más fácil de subsanar para continuar y
seguir adelante. Yo creo que eso es un elemento central, y por eso desde la
organización sindical, nosotros consideramos que La Paz está ligada a eso, a
entender cómo es la convivencia, pero también cuáles son las condiciones que
requieren hoy las comunidades educativas para poder lograr alcanzar, un
elemento fundamental que es el derecho a la educación, pero con las garantías
plenas que lo permitan también”.
“El campo de la Educación para la Paz concibe la paz no solo como la ausencia de guerra y/o violencia, sino también como un proceso positivo, dinámico y participativo en el que se promueven el diálogo y la regulación de los conflictos, en un espíritu de entendimiento y cooperación mutuos”. ( Resolución No. 53/243 ONU).
PEDAGOGÍA. ACEPTACIÓN DE LAS DIFERENCIAS Y EXIGENCIA DE DERECHOS
La segunda pregunta explora la categoría “Pedagogía” desde el concepto antiquísimo de los griegos, que implicaba el acompañamiento de los alumnos por parte de su maestro hacia la luz del conocimiento, en este caso, recorriendo el camino que nos queda por recorrer a los colombianos hacia la verdadera paz:
En tu concepto, ¿cuáles serían
los principales pasos pedagógicos que el magisterio de Bogotá debería recorrer
en compañía de sus estudiantes, en este periodo de transición, hacia esa paz total tan anhelada?
“Sí claro, mira, yo pienso que
hay, un elemento central que tenemos que entender las comunidades educativas, y es: que existen diferencias.
Yo creo que el papel
fundamental que requiere la escuela es cómo aprendemos a convivir a partir de
las diferencias, porque históricamente nos han enseñado a negar al otro, a
negar al otro negro, a negar a la otra mujer, a negar al otro gay, negar al
otro que piensa diferente a mí, negar a
otro por alguna condición. Yo creo que
esta es una tarea fundamental de la escuela. Cómo aprendemos a reconocer las
diferencias y como convivir con todas ellas”.
Veamos lo que dice la Oficina
del Alto Comisionado para la Paz (2017) al respecto: “Así pues, las
pedagogías que le apuestan a la transformación y construcción de una cultura de
paz fomentan cambios en la forma de relacionarse las personas y colectivos, mediante
prácticas de justicia social que incluyen relaciones justas, de tolerancia, inclusión,
respeto de los Derechos Humanos en todas las esferas, mediación, encuentros
interpersonales e interculturales, etcétera. Así mismo, integran la propia experiencia
con la realidad, estimulan la transformación y superación de las violencias transmitidas
de generación en generación, y fomentan vías pacíficas y creativas para transformar
conflictos, analizarlos dialogar, debatir con respeto, cooperar, arbitrar, reconocer
intereses y necesidades propias y de las y los demás; entre otras muchas prácticas
y capacidades”. Es decir que en el fondo, toda pedagogía para la paz está
comprometida con el respeto y la dignidad que todos los seres humanos, y en la
medida en que vayamos evolucionando, - incluiría yo también a todos los demás
seres vivientes -, nos merecemos. Aprender a convivir con las diferencias, como
lo recomienda Andrea, es la inmensa tarea que tenemos las comunidades
educativas, pero para ello también es necesario el respaldo político, legal,
jurídico y económico que nos blinde
estructuralmente como lo recomienda enfáticamente Rosa Ludy Arias Campos en (Arias,2016).
“El segundo escenario que creo que es muy importante en
la escuela es mirar cuáles son las garantías de los derechos. Ver cómo hemos
sido una sociedad carente de esos derechos, que nos han sido negados muchas
veces y eso ha generado unos niveles de desventaja. En las instituciones
educativas, principalmente en las públicas. No acceder al derecho a la salud o al
derecho a la alimentación, uno diría que es absurdo, pero no se da, y así, cómo no poder acceder a otros
escenarios de derechos que yo creo que es otra tarea fundamental que tiene la
escuela: poder diseñar, hacer, esa sensibilidad de derechos, y aprender que las sociedades, los Estados deben
garantizarlos;
Si eso lo hacemos en la
escuela, podemos empezar a vincularnos, a inculcar el escenario externo, que es
tan difícil. Porque uno tiene chicos y chicas que vienen de familias con muchas
problemáticas, chicos y chicas, que muchas veces aguantan hambre, chicos que han
estado vinculados a la violencia, o que tienen cercanía a las drogas. Hay una
serie de elementos externos que la escuela no tiene por qué resolver, es un
problema social, además, pero que sí, la escuela tiene que dar esas garantías,
eso es desde la pedagogía, para que
pueda, digamos que en un proceso, - ojalá no muy largo -, poder empezar a
transformar esta sociedad y hablar de esa paz, como decía yo, estructural, pero
también de los elementos más pequeños y cotidianos que se dan pues en las
familias, principalmente en la escuela”. Lo que se complementa con la autora Rosa Ludy Arias: “Por ello, la pedagogía de la
reconciliación contribuye al reencuentro con nosotros mismos, con la esencia
que nos constituye, con nuestra propia historia y con el otro, los otros, bajo
el profundo acto de reconocimiento de la igualdad y la diferencia. Este tipo de
reconciliación acude a los paisajes de la memoria, a los aprendizajes de la
tolerancia como respeto activo, al diálogo, al pluralismo, a la democracia, y
al perdón que brota del alma y de la comprensión”
LA PAZ Y EL CURRÍCULO
Le
hice una tercera y última pregunta, relacionando la categoría “Currículo” con
el proceso de formación en la paz y su impacto en las regiones, como lo sugiere el Informe de la Comisión de la Verdad:
Andrea,
en la actualidad, se observa que el Informe de la Comisión de la Verdad
contempla la posibilidad de la paz como un proceso formativo que debe impactar
las regiones. ¿Cuáles crees que deba ser el papel del currículo en
la configuración de esta paz como proceso?
“En ese marco también se puede alcanzar la educación
pública, nosotros tenemos una tarea muy grande con algo que FECODE ha llamado
“La escuela como territorio de paz”, que yo creo que es otro elemento
fundamental que tenemos que discutir también en las escuelas y ver por ejemplo,
como en Bogotá, nuestros niños y niñas vienen en su mayoría de zonas muy
difíciles de conflicto y en algunos casos, con situaciones de desplazamiento, o
de violencia vivida en el país, por todo el problema que nosotros sabemos que
se ha dado en la guerra interna que tuvo Colombia.
Eso significa que nosotros
para recibir esos estudiantes, necesitamos prepararnos como docentes para poder
mirar cómo serían esos escenarios de reconciliación, de diálogo, de reparación,
que en parte son del Estado, pero que en últimas la escuela termina recibiendo
esta tarea”. “Nosotros como grupo, como
colectivo al que yo pertenezco, entregamos hace tres años a la Comisión de la
Verdad y a la JEP, el documento de sindicalistas asesinados en Colombia: mil
doscientos asesinados, en el cual se recogieron 36 casos de maestros y maestras,
por el que hoy se habla de la violencia
antisindical que había tenido Colombia. También se recogió el caso de Antioquia
principalmente donde la guerra ha golpeado a las instituciones educativas, y
ahora venimos trabajando todo lo de “La
escuela abraza la verdad”, que es reconocer el conflicto armado en Colombia,
mirar todo lo que planteó la Comisión de la Verdad sobre los procesos que se
han dado de violencia sistemática, pero también de reparación, de no
repetición, de lo que significa la justicia social, de lo que significa también pues La Paz. Y
ese escenario lo hemos venido presentando en diferentes instituciones
educativas y colectivas como organización sindical, para que se vaya digamos
abonando, y se vaya integrando al currículo temas tan importantes como ha sido
el conflicto armado y la necesidad de reconciliarnos y de construir obra social”.
Un currículo que incluya la
paz está mediado especialmente por el diálogo. ratificando lo dicho por Andrea: “Los espacios de
diálogo constituyen una estrategia de canales de comunicación recíproca entre
instituciones estatales/departamentales, y líderes/lideresas y actores locales.
Pretenden generar la participación y el empoderamiento, por medio de la
promoción de escenarios de construcción de ciudadanía y la coordinación entre
diversos sectores. Los espacios de diálogo deben ser incluyentes, plurales,
multisectoriales, multidisciplinarios, horizontales, democráticos, solidarios y
subsidiarios (FAO 2015). Se deben construir soluciones que impacten de manera positiva
en la vida cotidiana de las y los actores locales, y llevar a una
transformación social y a compromisos (Freire 1994, en FAO 2015)” Mencionado
por
Veamos una de las recomendaciones que hace la Comisión de la Verdad en este sentido : “Al
Gobierno Nacional, crear un Ministerio para la Paz y la Reconciliación que
lidere la implementación y articule las instituciones, programas y políticas
orientadas al reconocimiento de las víctimas, la generación de condiciones de
convivencia y de confianza entre la ciudadanía y de esta con el Estado, y, en
general, a la reconciliación. El nuevo ministerio deberá contar con presupuesto
y capacidades para coordinar, financiar y escalar las intervenciones en todo el
territorio nacional y con otros entes del gobierno y del Estado. Para lo
anterior, se deberá fortalecer y garantizar el rol de asesoría y acompañamiento
que cumple el Consejo Nacional de Paz y los Consejos Territoriales”.
Agradecí reiteradamente a
Andrea Sandino su colaboración para este trabajo de mi maestría, ella me deseo
lo mejor con este informe y así concluyó la entrevista. Espero que sea del
agrado de quienes la lean y aporte otro granito de arena al complejo proceso de
educar para la paz en nuestro país.
BIBLIOGRAFÍA
Arias, R. L. (2016). Elementos para pensar una educación para la paz
integral y duradera en el contexto actual de Colombia. En: Ortega, P. (Ed.)
Bitácora para la Catedra de la Paz. Formación de maestros y educadores para una
Colombia en paz. Bogotá, Colombia: Universidad Pedagógica Nacional.
Oficina del Alto Comisionado para la Paz. Acción CAPAZ. (2017). Qué es
educar y formar para la paz y cómo hacerlo. Educación y Pedagogía para la Paz –
Material para la práctica. Bogotá, PNUD, USAID, OIM, GIZ.
Juárez, J.J. y Meyer A.(2020). Empresas que inspiran. Apuestas
estratégicas en orientación profesional. Fundación Bertelsmann. Barcelona, España.
Comisión de la verdad.(2022). Hay futuro si hay verdad. Recomendaciones. Obtenido de https://www.comisiondelaverdad.co/recomendaciones-if.
Reportaje
Luis Bernardo Ríos Escobar
Políticas y ciudadanías, Cod. 4068
Maestría en Educación para la Innovación y las Ciudadanías
Facultad de Educación, Pontificia Universidad Javeriana
Profesora: Alba Lucy Guerrero Díaz
Octubre de 2022
LA
AGENCIA INFANTIL RECIENTE EN EL MARCO DE UN ESCENARIO URBANO DEPORTIVO EN EL
TERRITORIO DE SUBA
Seleccioné
estas dos fotografías para mi reportaje, porque mi concepción ideal de la
infancia, es la de un período en la vida del ser humano, en el que la
preocupación por la satisfacción de las necesidades básicas tales como:
alimentación, vivienda, educación y salud; deberían ser mínimas y estar a cargo
de los padres, acudientes, y/o el Estado, mientras se crece y se adquieren
paulatinamente, al ritmo personal de cada niño, las facultades que le permitan
actuar y desempeñarse como sujeto activo de la sociedad
Y
qué mejor manera de desarrollar todas esas habilidades físicas, mentales, emocionales, y sociales, que, practicando un
deporte como la natación en una buena piscina, alejados de los medios de
comunicación
Con
el fin de averiguar las concepciones que existen en este territorio sobre la
infancia, entrevisté tres docentes, que trabajan en uno de estos escenarios
deportivos ubicados en el territorio de Suba, al noroccidente de Bogotá. El
resumen de estas entrevistas es el siguiente:
-
Pregunta: ¿Qué niños vienen a nadar a esta
piscina?
-
Respuesta: Por lo general son niños de clase
media, de estratos tres y cuatro, de la localidad de Suba. Algunos ya han
tenido procesos de natación, otros vienen para mejorar dificultades
relacionadas con el aprendizaje en sus colegios de origen, pautas de crianza,
déficits de atención, o problemas de salud. Algunos niños no tienen habilidades
motoras bien desarrolladas, otros traen habilidades excepcionales para la
natación.
-
P: ¿Vienen más niñas, o más niños a nadar?
-
R: Más o menos vienen por igual.
-
P: ¿Quiénes son mejores nadando?¿Las niñas
o los niños?
-
R: En general, las niñas son mejores
nadadoras, pero todo depende también del proceso motriz que cada niño haya
tenido.
-
P: ¿Qué es lo que más les gusta a los
niños de este lugar?
-
R: Realizar actividades diferentes a las acostumbradas,
encontrarse con otros niños de su edad, ejecutar bien los ejercicios
propuestos, sentirse escuchados, poder ser ellos mismos, que el profesor se
ponga a su nivel.
-
P: ¿Qué diferencia hay entre las niñas y
los niños que vienen a este centro?
-
R: Aparte de las fisiológicas, ninguna.
Las niñas se desarrollan más rápido que los niños, entonces adquieren
habilidades físicas como fuerza, velocidad, coordinación, antes que los niños
de su misma edad. No obstante, los docentes debemos enseñar por igual, sin
hacer distinciones.
-
P: ¿De qué regiones colombianas provienen los
niños que más a menudo vienen a nadar?
-
R: La mayoría son de Bogotá y
Cundinamarca, aunque muchos de ellos provienen de la importante colonia de la
Costa Atlántica existente en Bogotá.
-
P: ¿Cómo son los niños provenientes de
esas regiones?
-
R: Generalmente los niños de Bogotá tienen
una buena formación en valores, son introvertidos; los niños que provienen de
la costa son generalmente más extrovertidos.
-
P: ¿Existe alguna diferencia de tipo
racial que afecte el desempeño de los niños en el agua?
-
R: Los niños de raza negra debido a que en
promedio tienen menos tejido adiposo y más fibra muscular, no se mueven tan bien en el agua como los
otros niños.
-
P: ¿Qué diferencia hay entre enseñarle a
nadar a un niño y enseñarle a nadar a un adulto?
-
R: Hay varias: Los adultos vienen ya con
algunos defectos aprendidos en su técnica, que son difíciles de modificar; los
niños aprenden más rápido, son más maleables, son más flexibles, tienen más resistencia y
mejor coordinación. El modelo pedagógico para los niños incluye más didácticas
en las que debe predominar el juego.
-
P: ¿Qué diferencia a los niños de los
adultos que vienen a la piscina?
-
R: Los niños son más creativos, tienen más
fantasía, son más inocentes, prestan menos atención a las instrucciones, les
gusta más el juego y la diversión.
-
Los adultos se distraen menos, vienen más
por aprender a nadar mejor, por cuidar de su salud, por interactuar con otras
personas.
-
P: ¿Existe alguna restricción en lo
concerniente a la edad para entrar a la piscina?
-
R: En práctica libre, los niños menores de
doce años deben entrar acompañados de un adulto responsable. Los mayores de esa
edad pueden entrar solos. Si vienen a tomar algún curso, los niños menores de
quince años entran juntos; si son mayores de quince, toman el curso con los
adultos. Así lo tiene estipulado la empresa
Como
se puede apreciar estoy intentando mostrar en esta ocasión la dimensión lúdica
y feliz de la infancia, aquella que todos los niños de nuestro país deberían
tener derecho a experimentar, de acuerdo con los ideales perseguidos por el
sistema educativo colombiano a lo largo de su intrincada historia
Niños
sanos, bien conformados, alegres, capaces de colaborar e interactuar en grupo,
basados en una disciplina de confianza, que aprenden a nadar en contacto
directo con el medio acuático (Pestalozzi) bajo la supervisión de un docente
especializado, material didáctico suficiente y adecuado (Montessori), además
del personal de apoyo necesario en caso de algún accidente u otros casos
fortuitos que se puedan presentar. ¡Qué más se le podría pedir a un sistema
político, de cualquier país del mundo, especialmente como el nuestro!
Podría
enfocarme en otros temas de la infancia en Colombia, en la mayoría de los
cuales podríamos encontrar miles de dificultades y situaciones problémicas, de
esas que les encantan a los profesionales de las ciencias sociales pero, tal vez,
como medida defensiva de mi propia integridad, debido a circunstancias
complejas que he tenido que vivir en estos días, no lo voy a hacer, y por esta
vez al menos, permaneceré centrado en esta realidad, que afortunadamente
también existe para una franja importante de la infancia del territorio,
correspondiente a la localidad de Suba en Bogotá.
De
acuerdo a las entrevistas que hice, pude corroborar que los educadores
licenciados en educación física me
dieron respuestas cercanas a lo deseable y sugerido en las lecturas propuestas,
en el sentido de impulsar una sociología de la infancia, hacia el interior de
nuestros territorios de influencia educativa. Algo ideal y casi surrealista en
un país como el nuestro, en el que tantos líderes sociales han sido asesinados
por el simple hecho de expresar sus opiniones en relación con las necesidades
de sus comunidades.
Los
docentes colombianos hemos pasado por tantas dificultades y afugias, en los
últimos años, que a veces no se entiende cómo, a pesar de todo ello, cada uno
de nosotros aún continúa intentando hacer lo mejor que puede en beneficio de su
comunidad, mientras el resto de la sociedad les sigue descargando más y más
responsabilidades, algunas -como estas propuestas – interesantes, pero bastante
ideales, complejas y controvertidas, desde mi punto de vista.
La
bibliografía sugerida, sin embargo, es una bibliografía que data del período
comprendido entre mediados de los ochenta y la primera década de este siglo. Es
decir, estamos desfasados fácilmente veinte o treinta años con respecto a los
países en los cuales se originaron los primeros escritos en torno a esta propuesta sociológica y, por ejemplo,
Me contaron los licenciados que
trabajan en la piscina, que los niños se sienten contentos cuando
se sienten respetados, se les trata bien, se les escucha lo que ellos opinan, se les deja
ser ellos mismos y el profesor está a su nivel.
O
sea, que indirectamente, sin proponérselo, estos licenciados y muchos otros en
las diferentes áreas académicas existentes en el sistema educativo colombiano,
estarían ya escuchando la voz, las dificultades, las propuestas de los
estudiantes, tal como lo propone Lourdes Gaitán, repetidamente a lo largo de su
escrito
Según estas entrevistas, los padres de familia juegan también un papel fundamental al estar pendientes de sus hijos, incentivándolos a hacer deporte, llevándolos a los escenarios deportivos, acompañándolos, a veces, durante las prácticas, apoyándolos económicamente, etc. Son parte de la cultura colombiana, que nos permite sobrevivir en medio de tantas dificultades; empero, diferente a otras culturas, donde los niños pueden asistir solos a sus prácticas deportivas, debido a que en sus países no corren peligro en sus desplazamientos por la ciudad, o en los sitios deportivos, puesto que allá no existe la inseguridad tan alarmante que aquí vivimos a diario.
De otro lado, cuando Lourdes Gaitán se
refiere al enfoque estructural de esa posible sociología de la infancia, nos
muestra que la ideología de la familia “es un inconveniente para los intereses
y el bienestar de los niños”
Aquí, una propuesta así, sería todo un
despropósito: pretendiendo alcanzar la tan ansiada agencia infantil, en pro de
una mayor democracia, se cometería el
error de separar a los niños de sus
familias, sin siquiera haberse fundamentado las bases para responder por esos niños
desde el Estado, y sin haber discutido por
lo menos, esta posibilidad con los directamente implicados, al mejor estilo de
las dictaduras, desconociendo la historia y los sentimientos de padres, hijos,
hermanos y demás familiares, en pro de un capricho ideológico.
Son teorías interesantes,
BIBLIOGRAFÍA:
Gaitán, L. (2006). La
nueva sociología de la infancia. Aportaciones de una mirada distinta. Política
y Sociedad, 43(1), 9 - 26.
Mannheim, K. (1993). El
problema de las generaciones. REIS(62 (e.o. 1928 "Das Problem der Generationen"
Kölner Viertelsjahreshefte für Soziologie, VII. 2).), 195 - 242.
Saldarriaga, O. y. (2007). La construcción escolar de
la infancia: pedagogía, raza y moral en Colombia, siglos xvi-xx. En M. y.
Manarelli, Historia de la infania en América Latina (págs. 390 - 415).
Bogotá: Universidad Externado de Colombia.



